NOVEDADES: Los Gatos en el Antiguo Egipto

LOS GATOS EN EGIPTO

Los antiguos egipcios usaban para llamar al gato « miou», cuya transcripción es miw en masculino y miwt para el femenino.

Se cree que la domesticación del gato tuvo lugar en Egipto durante el 3º milenio a. C. Se convirtió en un animal de compañía apreciado por su dulzura, su gracia y su indolencia, pero el gato es sobre todo un animal protector. Al cazar pequeños roedores, protege los silos donde los egipcios guardaban su cosecha. En las cortes de Egipto el gato era idolatrado. Esta tendencia a venerar a los animales se encontraba ya en el antiguo Egipto. Antes, los sacerdotes consagraban sus atenciones al león, pero éste era feroz y pesado, y el gato no tuvo problemas para imponerse. Aunque en esa época no estaba perfectamente domesticado, se mostraba al menos más dócil. Además, los sacerdotes señalaron que con el paso de las generaciones, el pequeño felino aceptaba cada vez mejor al hombre y se dejaba incluso acariciar.

Domesticación: 

El gato salvaje (de cola más corta) que vivía entre las matas de papiro del Nilo y ancestro del gato doméstico, tuvo una gran distribución en el continente africano, entrando en relación con los antiguos egipcios desde tiempos muy tempranos.

El primer acercamiento con los egipcios fue en las áreas agrícolas de Egipto Sin embargo, las primeras representaciones de estos felinos no aparecerán hasta la XI Dinastía. Posiblemente sea a partir de entonces cuando el gato ya es doméstico, pero no será hasta la XVIII Dinastía cuando es animal de compañía. Este gato doméstico convertido en mascota de los antiguos egipcios, seguía cumpliendo una importante función práctica en los hogares como disuasor de ratas, ratones y serpientes, e incluso se le puede ver cazando en los pantanos de papiro junto a egipcios en pinturas de tumbas del Reino Nuevo.
En numerosas tumbas de la XVIII Dinastía vemos al gato debajo de la silla del propietario como animal favorito. Uno de los casos más llamativos y curiosos es el de la gatita Myt, mascota del príncipe Tutmosis, hijo de Amenofis III (pero que no llegó a reinar) quien hizo preparar para su mascota un sarcófago de piedra que fue enterrado en la necrópolis de Menfis (en la actualidad se conserva en el Museo de El Cairo). En dicho sarcófago podemos ver como la gatita se convierte en un Osiris. Este sarcófago contenía incluso los ushebtis (figurillas mágicas destinadas a sustituir al difunto en las tareas del otro mundo) aunque con cabeza de gato.

La Diosa Bastet:

Es una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. Se representaba bajo la forma de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato, que siempre lleva un sistro (instrumento musical) debido a que le agradaba especialmente que los humanos bailaran y tocaran música en su honor.